Wednesday, 6 August 2008

Una noche inolvidable en Sant Feliu

Anoche, totalmente inesperadamente, acabamos en Sant Feliu de Guixols, un pueblo en Costa Brava. Lo que estuvo planificado cómo un viaje para divertirse y pasar un ratito en el frescor de la playa nocturna se convertió en un paseo especial, una cena muy agradable y un concierto de jazz. ¡Sí, sí! Un concierto de jazz. Pasabamos por el auditorio municipal y oímos los sonidos de un jazz band totalmente cautivadores. Al ver que tocaba Barcelona Jazz Orquestra y cantaba Ann Hampton Callaway, decidimos quedarnos a cenar y luego ir al concierto.

¡Estuvo estupendo! ¡Simplemente deslumbrante! Hasta ayer no sabía exactamente si me gustaba jazz o no. Bueno, me gusta mucho un jazz band sueco Bo Kaspers Orkester pero nunca había ido a un concierto de jazz. ¡Es mucho mejor que escuchar cualquier CD!

Ahora... No suy muy de artes. Tengo que confesar que hasta en el ballet tuve momentos de aburrimiento y hace años en un concierto de órgano casi me dormí, pero no en un concierto de jazz anoche. Todo lo contrario, no noté pasar las dos horas del concierto y no quería que acabara. Los chicos de Barcelona Jazz Orquestra son fantásticos (por cierto, el pianista es ciego pero toca de maravilla, ver sus manos y escuchar su música es simplemente una delicia para la vista y el oído) y Ann Hampton Callaway estuvo (dos palabras (c) :) ) im-presionante. Lo que hace esta cantante con su voz es increíble, mágico, un hechizo de verdad, hace vibrar tu alma.

Las fotos son de ayer.

Sant Feliux de Guixols tiene más que playa para ofrecer.





Aunque la playa tampoco puede faltar.



Un restaurante muy especial para mi, aquí tuve mi primera cita con alguien especial hace casi tres años.



Pero ayer cené en otro sitio, un resturante especializado en jamones. También tienen platos vegetarianos. Mi ensalada de queso de cabra.



Ann Hampton Callaway & Barcelona Jazz Orquestra

1 comment:

Antoni said...

Si, no cabe duda, en San Feliu todo es especial, su glamur te puede penetrar hasta los huesos.

Perdona el atrevimiento, pero no pude evitarlo.

Un saludo.