Friday, 15 August 2008

El día tonto de ayer

Ayer todo el día no encontraba fuerzas para animarme. Dormí toda la tarde hasta las 8 pm. Después salimos para dar una vuelta. Uno si siente mucho mejor entre otra gente, fiesta, luces, gritos de alegría de los niños en el parque de atraciones. Me entró un hambre de un lobo pero cómo nos quedaba mucha comida de la cena del día antes, no quería cenar fuera. Cené en casa, en frente de la tele, viendo "Huesos" y devorando una ensalada de pasta que estuvo aun más deliciosa que a la víspera.

Me parece que se me ha roto la cámara. No del todo, pero muchas veces se apaga sóla como si acabasen pilas mientras no es el caso. Algo con el contacto, debe de ser. :( Y la cámara que tenía antes, la regalé a mi mamá.

Hoy estoy mejor pero aun así, no puedo dejar de asombrarme de cómo un hombre bueno, inteligente y decente que era mi padre, el hombre que se quedaba conmigo cuando estaba enferma de pequeña, el hombre que me enseñó leer a mis 3 años de edad, el hombre con quien me encantaba pasar los fines de semana jugando fuera del garaje mientras él "jugaba" con su coche, el hombre quien inventaba cosas divertidas... cómo pudo este hombre convertirse en un alcóholico sin principios. :( Pero gracias a Díos, su vida ya no tiene nada que ver con la mia por muchos años.

2 comments:

Martikka said...

Días tontos los tenemos todos, pero lo importante es que pasan.
Un proverbio dice que "de las nubes más negras, cae un agua limpia y refrescante". Siempre se puede sacar algo bueno de lo malo.

Costarossa said...

Gracias. :) Esto de nubes negras me suena. Cuando me siento lo peor, sé que es una crisis que pasará y me dejará con ideas más claras y la mente despejada.