Thursday, 4 September 2008

Nostalgia y realidad

Os pasa que lleváis un tiempo recordando algo bonito y deseando repetir la experiencia pero cuando lo consigéis al final, ¿no tiene nada que ver con vuestro recuerdo? ¿O pertenecéis a la clase de gente que nunca mira atrás? No es una sorpresa que todo cambia pero nunca aprendo. Muchas veces siento nostalgia por algo que me dejó una huella en el alma pero luego resulta que habría sido mejor guardarlo sólo como un recuerdo. Además, el cambio muy pocas veces es una mejora.

Anoche el Regatista me invitó a cenar a un sitio dónde tuvo lugar nuestra primera cita hace casi tres años. No creo que él siquiere se acuerde de eso pero la verdad es que yo lo deseaba mucho. El restaurante aún es bonito pero está más descuidado, el servicio sin la misma atención al detalle, el suelo de parquet sin lustre, el baño más gastado... ¿O soy yo quien lo vió todo muy diferente entonces?

La otra vez hacía frío y la sala de dentro parecía muy acogedora. Yo estaba nerviosa y alegre. Eramos amigos y no sabíamos hasta dónde iba a llegar ésto.

En cambio, ayer se estaba mucho mejor fuera, cerca del mar, sintiendo la brisa en la cara. Estabamos relajados, cómodos y seguros. Además, ya había visto muchos sitios bonitos de por aquí. ¿Puede ser que el sitio apenas cambió pero que la experiencia fue tan distinta por mi estado interior diferente?

Lo que también es distinto son mis sentimientos. Entonces sólo estaba conociendo a la persona y no sabía nada de lo que iba a pasar. Ahora estoy muy agradecida al destino por no haber quedado sólo amigos. :)

El restaurante (la foto es del otro día cuándo pasamos por allí).



Las vistas al mar.



Mi dorada con verduras.



Postres.

3 comments:

Martikka said...

Es muy posible que el sitio esté más o menos igual que la primera vez, pero en aquella ocasión no te percatastes de ello pues tal vez ibas pendiente de otras cosas (el regatista, por ej.) Ahora, años después, puedes ver los defectos del lugar, como seguramente verás los defectos del regatista (si los tiene) y antes no los veías por estar en otra onda. El amor nos hace ciegos, en ocasiones. Y luego, el tiempo, y el amor convertido en algo más seguro y calmado, hace que ya veamos un poquito lo que tenemos delante!

Costarossa said...

Sí, es ésto al que me refería pero me gusta tu explicación: "estar pendiente de otras cosas", es verdad. :)

Durazno chapeado said...

Nuestra vida sigue adelante, y la misma cosa nunca se verá igual en dos ocasiones diferentes, porque lo que cambia nuestra percepción son nuestras emociones y sentimientos. Otra vez repito una de mis frases favoritas: "The beauty is in the eyes of the beholder". Creo que se puede aplicar a nuestras experiencias también.
Me pasa igual, y hasta a veces prefiero no volver a ver una película, volver a leer un libro ó volver a ir a algun lugar, nada más para no perder la boníta memória que tengo de ellos.
Tú escoges lo que es importante para ti :)