Saturday, 6 September 2008

Un sábado sin regata

Nos despertamos temprano, yo con mucho hambre desde las siete, pero tuve que esperar hasta casi las once para desayunar porque fuimos a ver a unos chavales que estaban aquí para hacer una regata y de quienes mi bicho quería comprar unas velas. Una vez las velas en el maletero y yo desalojada al borde de mi asiento de copiloto por más velas en sus fundas, por fin pudimos ir a desayunar. La compencación era que lo hicimos en un sitio muy bonito, con las vistas del puerto náutico y la playa.

Mi desayuno



Al ser casi mediodía, ya no nos daba tiempo para hacer nada más, así que decidimos ir a la playa en un lugar precioso hasta la hora de comer. Lo pasamos muy bien, hacía olas tremendas pero el agua no estaba nada de fría, y olía a las algas y mar. Estabamos allí una hora o así hasta que se fue el sol y empezó a soplar un viento muy fuerte. Ahora estamos en casa y me entra mucho hambre, así que os dejo.



3 comments:

Samabuai said...

Que bonito lugar, parece un lugar bastante privado, aunque ya no es temporada alta que digamos, no?
Acá esta lloviendo por lo que ver un lugar con sol hace al menos al ánimo, bien.
Besos

Costarossa said...

Aquí ahora mismo también está lloviendo. Pero de día aun hace mucho calor. Sí, el lugar es muy privado. Por la costa de aquí hay muchas calas así. En verano suele haber más gente pero en algunas calas tampoco ya que hay que caminar bastante para llegar a unas de ellas.

andrea!!! said...

extraño la playa :( que envidia, pero de la buena