Saturday, 1 November 2008

Aprender disfrutar

Despertar tarde, leer un periódico desyunando en una cafetería, ir de paseo, comer bien, echar una siesta y tener una cena romántica con tu pareja, planeando vacaciones. Otoño, haga buen tiempo o malo, es una temporada perfecta para disfrutar de las cosas sencillas y recuperar nuestra serenidad, sin la presión del verano para aprovechar la playa y el sol y con el ajetreo de las fiestas navideñas aún lejos.

Hoy me he dado cuenta de todo eso. Me desperté, como siempre, con ganas de hacer planes y llenar el día con actividades significantes y útiles. Pero pasamos una mañana lenta en la cama, desayunamos a las 11, fuimos de paseo sin planes específicos, llegamos a casa, comimos a las 4, dormimos una siesta larga, vimos una película y ahora pensamos salir con unos amigos. No hemos hecho nada especial pero tengo un sentido de bienestar y paz dentro y estoy igual que nuestro gato que está aquí, ronroneando del gusto de la compañía y el calor de la casa.

Otoño es una temporada fría y oscura. Entiendo los suecos que celebran varias fiestas en invierno, todas con velas y dulces buenos, para iluminar y calentar el ambiente. Pero mientras tanto en España aún podemos disfrutar de los colores otoñales y algunos días el sol y un calorcito casi veraniego.

2 comments:

Durazno chapeado said...

Eso es, nena! Así se hace! tomándolo con calma disfrutas más de la vida...
Te das cuenta que tienes una BUENA vida!
Un abrazo!

Costarossa said...

Graicas. :) Sé que tengo una vida muy buena pero normalmente me cuesta hacer nada y disfrutarlo. :)