Sunday, 26 April 2009

Superando Malta

El primer día estaba llorando y quería volver a casa. La isla parecía cambiada y poco acogedora. Pero me he adaptado pronto y de nuevo entiendo por que estaba feliz aquí. La felicidad no se mide con un nivel de desarollo económico (aunque éste ayuda). No me importan las carreteras malas si llevan a los sitios como os voy a mostrar en las fotos. No me importa el permanente estado de obra en la isla si la gente es tan simpática como se me ha mostrado hasta ahora.

Pero no siempre he estado feliz aquí, y hasta cuando tenía amigos estupendos y estaba muy a gusto con mi vida en un loft con vistas al mar, me faltaba lo esencial. Mi corazón estaba en otro país, y lo seguí. Aunque ahora a veces me falten algunas cosas, hay otras que las compesan. La vida es así. No sé si existe un lugar perfecto pero sí se puede estar feliz en muchos sitios si el corazón se siente en su lugar.







4 comments:

Durazno chapeado said...

la última foto del crepúsculo está simpremente mágica...
No te desanimes escribir aquí, pues en ambos blogs tienes buenos amigos!
que disfrutes la isla!

Perséfone said...

Las fotos son impresionantes.

Pero tienes toda la razón: teniendo el corazón en su lugar se puede ser feliz hasta en el mismísimo infierno. Del mismo modo que si esto falla, hasta en el mismísimo reino de los cielos podrás sentirte el ser más desgraciado del planeta.

¿Qué tendrá?

En fin, mucho ánimo. Yno te olvides de enseñare el culo a la vida cuando esta te de la espalda.

garbi24 said...

Hay que estar donde el corazon quiere estar , aunque tengamos que renunciar a ciertas cosas .

Arwen Anne said...

unas fotografías estupendas, te felicito por ellas, y disfruta de la isla por favor, disfruta de ella

besos